La madre de una joven
embarazada asesinada por su padrastro en febrero del pasado año no asiste a la
audiencia que se le sigue al victimario y, según fuentes del Ministerio
Público, lo visita continuamente a la cárcel de Azua, en donde guarda prisión
preventiva.
A la joven Seneida Feliz
Heredia, de 22 años, solo le faltaba días para dar a luz cuando fue asesinada
por su padrastro, José Antonio Roa, de 37, a machetazos al evitar que fuera su
madre, Katy Feliz Heredia, la víctima mortal de su verdugo, en un hecho
ocurrido en el sector Los Platanitos, de Quita Sueño, en Haina, San Cristóbal.
Según fuentes del Ministerio
Público, aunque se logre la condena con los elementos de pruebas, la ausencia
de Katy Feliz Heredia en las audiencias debilita el proceso y les dificulta
lograr una pena ejemplar que vaya con la gravedad del caso.
A Roa se le conoció medida
de coerción por el hecho y se le impuso prisión preventiva en la cárcel del 15
de Azua. En Instrucción, la jueza emitió auto de apertura a juicio de fondo, el
que se aplazó la última vez para este lunes 20 de junio porque el imputado José
Antonio Roa no pudo ser traslado.
Después que se le impuso la
medida de coerción a Roa, Feliz Heredia, madre de Seneida, así como ningún otro
familiar “jamás” ha vuelto a las audiencias a sostener la acusación contra el
victimario.
Feliz Heredia, incluso,
habría vendido la casa en donde vivía, en el sector Los Platanitos.
Según la fuente del
Ministerio Público, una certificación a la Dirección General de Prisiones,
confirma que la señora Katy Feliz Heredia, madre de la occisa, lo ha visitado
en 10 ocasiones, la primera vez, poco días después de que lo enviaran para la
cárcel de Azua.
Contra Feliz Heredia, de 39
años, se emitió una orden de arresto.
Días después de la tragedia,
Katy Feliz Heredia relató a los medios que Roa “salió a beber, llegó (a la casa
de ambos) y me entró a golpe y cuando mi hija (Seneida Feliz Heredia) lo vio
dándome le dio un machetazo y después él salió corriendo detrás de ella y me la
mató”.
La criatura de Seneida
también falleció a pesar del esfuerzo de los médicos por salvarla.
El Ministerio Público
denuncia que “se ha vuelto común que los casos en la justicia, los fiscales
tengan que hacer malabares para lograr condena, ante la venta de testigos y
familiares de la víctima (...) Por ejemplo, si a este (Roa) lo sueltan, y ahora
mata a la madre, dicen que “la justicia lo soltó”.
