Una correcta higiene dental
y bucal es imprescindible para evitar el desarrollo de la placa. Asimismo,
podemos usar remedios naturales para reducir su presencia y blanquear los
dientes.
Esa capa amarillenta que se
va formando en la superficie de los dientes es lo que se conoce como placa
dental.
Es un residuo de partículas
de alimentos, azúcar y saliva que se combinan en la boca y que sirve como
alimento para las bacterias y los gérmenes.
Se comienza a desarrollar
desde el primer momento en que llevamos alimentos a la boca y no tenemos una
correcta higiene bucal.
Suele adherirse con
facilidad en las piezas dentales, aunque también afecta las encías y la lengua,
sobre todo cuando no se desinfectan.
El problema que acarrea no
solo es estético, sino también de salud, ya que los microorganismos crecen en
un ambiente perfecto y originan infecciones difíciles de tratar.
Si bien al principio es
fácil de eliminar, el no actuar a tiempo hace que se forme una capa gruesa
conocida como sarro.
Debido a esto, es primordial
reforzar los hábitos de limpieza y procurar remover al máximo todos los
residuos.
A continuación queremos
compartir algunos remedios naturales que pueden ayudar a solucionar este
problema.
Aceite de coco y bicarbonato
de sodio
El aceite de coco se ha
reconocido como un potente antimicrobiano que puede destruir varios de los
microorganismos que se desarrollan en la boca.
Combinado con un poco de
bicarbonato de sodio nos da como resultado una interesante pasta dental que
reduce la presencia de placa, bacterias y mal aliento.
Ingredientes
2 cucharadas de aceite de
coco sólido (30 g)
2 cucharadas de bicarbonato
de sodio (20 g)
¿Cómo prepararla?
Vierte el aceite de coco
sólido en un recipiente y mézclalo con el bicarbonato de sodio hasta obtener
una pasta cremosa.
Toma una pequeña cantidad de
pasta con el cepillo de dientes y aplícalo sobre las piezas dentales como si
fuese la crema habitual.
Masajea durante tres minutos
y enjuaga con abundante agua.
Úsala una vez al día, todos
los días.
Sal y bicarbonato de sodio
Las propiedades antisépticas
de la sal combinadas con el bicarbonato de sodio nos dan como resultado un
enjuague natural para neutralizar el crecimiento bacteriano y reducir la
formación de sarro.
Este permite limpiar las
mejillas y reducir la placa blanca que se va formando en la lengua.
Ingredientes
1 cucharada de bicarbonato
de sodio (10 g)
½ cucharadita de sal (3 g)
1 vaso de agua (200 ml)
¿Cómo prepararlo?
Pon a calentar el agua y
agrégale el bicarbonato de sodio y la sal.
Remueve con una cuchara
hasta que se disuelvan por completo y, cuando esté a una temperatura adecuada,
realiza buches durante un minuto después del cepillado.
Escupe el líquido y úsalo
una vez al día.
Aloe vera
El gel que contiene el aloe
vera tiene propiedades antibacterianas que alteran el ambiente ácido que
necesitan los microorganismos para crecer en la boca.
Su jugo natural balancea el
pH y evita la formación de capas amarillentas y desagradables.
Ingredientes
2 cucharadas de gel de aloe
vera (30 g)
½ taza de agua (125 ml)
¿Cómo prepararlo?
Coloca los dos ingredientes
en la licuadora y bátelos unos segundos para que queden bien integrados.
Realiza buches con la
preparación, preferiblemente dos veces al día, después del cepillado.
Fresas y aceite de coco
Una pasta de fresas y aceite
de coco no solo disminuye la placa en los dientes, sino que ejerce un efecto
blanqueador.
Como resultado reducirás la
formación de sarro y las manchas amarillentas causadas por los colorantes de
algunos alimentos.
Ingredientes
3 fresas
1 cucharadita de aceite de coco
(5 g)
¿Cómo prepararlo?
Tritura las fresas y combina
la pulpa con una cucharadita de aceite de coco.
Pon la pasta sobre el
cepillo dental y realiza el cepillado usual, como si se tratara del dentífrico
común.
Enjuaga con agua y repítelo
todos los días.
Aceite esencial de limón
Tratamiento de aceite y
limón
El aceite esencial de limón
elimina las bacterias que causan el mal aliento y controla la formación de
placa amarilla sobre los dientes.
Ingredientes
5 gotas de aceite esencial
de limón
½ taza de agua (125 ml)
¿Cómo prepararlo?
Vierte las gotas de aceite
esencial de limón en el agua y úsalo como enjuague bucal después de cada
cepillado.
Empléalo, como mínimo, una
semana seguida para mejorar la salud oral.
Como complemento a estos
remedios naturales no olvides usar un cepillo suave, seda dental y todas las
herramientas necesarias para una completa higiene bucal.
Además, procura visitar
regularmente al dentista para chequear que todo está en orden.



